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Jorge Grippo

Vinagre de manzana

Según parece, los antiguos egipcios ya utilizaban el vinagre de manzana como ayuda para adelgazar y “mantenerse en forma”.

Se cree que fueron ellos, con su avanzada ciencia, los que hallaron por primera vez el vinagre de manzana, y también los primeros que descubrieron sus beneficios como ayuda contra la obesidad y otros malestares.

En la actualidad, se han desarrollado cápsulas que contienen una fórmula exclusiva a base de vinagre de manzana, extracto de pomelo y vitamina B6. Es un producto para ayudar a controlar el peso.

¿Cómo actúan las cápsulas?

El vinagre de manzana hace que aumente la secreción de enzimas relacionadas con la digestión de las grasas. (Mucha gente rechaza la idea de, por ejemplo, beber vinagre de manzana puro. Por supuesto, las cápsulas no tienen sabor a vinagre de ningún tipo.)

Los efectos del pomelo son beneficiosos, ya que actúa eficazmente para eliminar impurezas del organismo, ayuda a la remineralización de los tejidos y estimula para que se frene el desarrollo de nuevas células de grasa (además de ser antioxidante, por su contenido de vitamina C, como todo cítrico).

La vitamina B6, por su parte, es necesaria para el proceso de termogénesis (producción de calor por las calorías consumidas y almacenadas): contribuye a disminuir los depósitos de grasa corporal, y además es un diurético natural, que ayuda a eliminar líquidos y, con ellos, toxinas.

Para obtener los mejores resultados en una dieta de control de peso, es aconsejable hacer 30 minutos de caminata por día y seguir siempre una alimentación equilibrada.

Las cápsulas ayudan a purificar lenta y constantemente el organismo, pero no remplazan los efectos de una dieta equilibrada. No son un medicamento, y mucho menos uno milagroso.

Hay quien aconseja ingerir 3 cápsulas por día, una antes de cada comida principal (desayuno, almuerzo y cena), pero como siempre recomendamos, bajo supervisión de un profesional.

 

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