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Jorge Grippo

Consejos para no engordar cuando se come fuera de casa

Salir a “comer fuera” puede ser un verdadero desafío para quienes están esforzándose mucho, haciendo una dieta para adelgazar o conservar un buen peso.

Para evitar los excesos, aparentemente inevitables, de comer en restaurantes o en casas de amigos que no hacen dieta, se pueden tener en cuenta algunas sugerencias de comprobada eficacia. (Fueron desarrolladas por la doctora Gayle Timmerman, profesora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Texas, en un trabajo publicado en el Journal of Nutrition Education and Behavior de enero del 2012.).

La idea central es “comer con conciencia”, y el objetivo, sentírse satisfecho con porciones más reducidas, dejando de comer antes de sentirse “lleno”. La meta máxima, aunque parezca inverosímil, es incluso bajar algunos kilos.

Cuando se salga a comer fuera, pensar en las opciones de menú que habrá y, si es posible, elegir antes lo que menos daño haga al régimen que se está realizando.

Al hacer el pedido, pedir también un recipiente (o llevar un táper de casa): antes de empezar a comer, colocar en él la mitad del contenido del plato. Esto evita la tentación inevitable de comerse todo lo que hay en este.

Compartir el plato principal, las guarniciones o el postre.

La carta no es la Biblia. No hay por qué atenerse a lo que figura en ella. Si un plato dice 3 tamales o 3 empanadas, pedir sólo 2. Después, comer sólo lo que a uno le guste. Si no le gusta el arroz, dejarlo. (Si se trata de alimentos muy nutritivos, convendría hacer el esfuerzo y comerlos igual.)

La salsa y los aderezos deben venir aparte, no mezclados con la comida, para poder usar sólo un mínimo.

Saborear cada bocado, comiendo muy lentamente y concentrado en ello. Es posible que así se coma menos. También, comer despacio y con conciencia, masticando muchas veces, ayuda a notar las señales de que ya se está bastante “lleno” (el cuerpo tarda en advertirlo).

Pedir lo que tenga menos calorías, dentro de las opciones: arroz hervido en lugar de frito; lomo (uno de los cortes más magros); salsa marinara o de mariscos mejor que con crema; pizza sin embutidos o fiambres, etc

 

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