En tiempos recientes, los suplementos de magnesio se han vuelto bastante populares debido a su importancia en el mantenimiento de la salud y el correcto funcionamiento del organismo. Gabriel Lapman, un reconocido médico nefrólogo y autor del libro Más zapatillas, menos pastillas, nos explica que este mineral es esencial porque colabora con más de 300 enzimas que realizan diversas funciones en nuestro cuerpo.
Entre las funciones más destacadas, Lapman menciona:
- La transmisión de señales eléctricas en el sistema nervioso.
- La contracción muscular, que es fundamental para cualquier actividad física.
- La regulación de la presión arterial.
- La producción de energía y proteínas necesarias para el funcionamiento del cuerpo.
- El control de los niveles de glucosa en sangre.
- La formación de huesos, ya que trabaja en conjunto con el calcio y la vitamina D.
Según los expertos, cada vez más personas optan por suplementarse debido a un débito de nutrientes, particularmente de magnesio. Esta situación, como señala Lapman, está relacionada con una alimentación deficiente que prioriza productos ultraprocesados llenos de aditivos. Sin embargo, también es importante destacar que el débito de magnesio puede ocurrir incluso en personas que siguen una dieta saludable. Lapman menciona que “hay individuos que no logran absorberlo adecuadamente debido a problemas digestivos, como la celiaquía”. Además, los que consumen antibióticos pueden encontrarse en riesgo, ya que estos medicamentos pueden interferir con la capacidad del cuerpo para incorporar magnesio.
En cuanto al citrato de magnesio, este tipo de magnesio ha ganado popularidad por su acción laxante, que ayuda a tratar el estreñimiento a corto plazo. La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos señala que su efecto puede manifestarse entre 30 minutos y seis horas después de la ingesta. No obstante, su uso no debe extenderse más allá de una semana a menos que un profesional lo indique, ya que un exceso puede causar efectos secundarios como mareos, somnolencia, náuseas y un ritmo cardíaco lento.
El citrato de magnesio también contribuye a funciones vitales, como la regeneración y reparación de los tejidos musculares y óseos, además de potenciar el buen funcionamiento del sistema nervioso. Su consumo puede hacerse en forma de polvo o cápsulas, y la cantidad diaria recomendada varía según el sexo, la edad, el peso y el estado de salud de cada individuo. Lapman enfatiza que “para que la suplementación sea beneficiosa, debe ir de la mano con un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y un adecuado descanso”.
Por último, el débito de magnesio a largo plazo puede relacionarse con diversos síntomas, como:
- Pérdida del apetito.
- Fatiga constante.
- Náuseas y vómitos.
- Debilidad general.
- Calambres musculares.
- Hormigueo en las extremidades.
- Anomalías en el ritmo cardíaco.
Diagnosticar la falta de magnesio puede ser complicado, ya que, como señala un informe de la Universidad de Harvard, “los niveles en sangre no suelen reflejar con precisión la cantidad de este mineral, ya que gran parte se almacena en las células”. Por eso, es recomendable consultar a un especialista en nutrición para evaluar el consumo diario de magnesio y la dieta de cada persona.
Los suplementos de magnesio son esenciales para funciones vitales del cuerpo.